Las terapias contra el cáncer basadas en células, en particular la terapia de células T con CAR, han demostrado un éxito notable, pero obstáculos importantes (costos elevados, plazos de tratamiento prolongados y dependencia de células de pacientes individuales) han limitado su adopción generalizada. Una nueva investigación demuestra que estas barreras pronto podrán superarse con el desarrollo de células de donantes universales “disponibles en el mercado”.
La promesa de las células de donante universal
La terapia tradicional con células T con CAR implica extraer las propias células inmunitarias del paciente, modificarlas genéticamente para atacar el cáncer y luego reinfundirlas. Este proceso es lento, costoso (a menudo excede varios cientos de miles de dólares por paciente) y no siempre es factible para quienes tienen sistemas inmunológicos comprometidos. La solución radica en las terapias celulares alogénicas: células inmunitarias modificadas de donantes sanos que pueden usarse en múltiples pacientes. Este enfoque promete un tratamiento más rápido, más económico y más accesible.
Cómo funcionan las células universales
La clave de la terapia celular universal es modificar las células T del donante para evitar el rechazo por parte del sistema inmunológico del receptor. Los investigadores logran esto mediante la edición de genes, desactivando la capacidad de las células del donante para atacarse entre sí y minimizando el reconocimiento por parte del cuerpo del paciente. Estas células editadas luego se expanden, congelan y almacenan en bancos de células, listas para su uso inmediato. Esto elimina la necesidad de fabricación específica para el paciente, lo que reduce significativamente los tiempos de espera y los costos.
Resultados de ensayos recientes: remisión rápida y escalabilidad
Un estudio publicado en The New England Journal of Medicine evaluó este enfoque en 11 pacientes. Todos los pacientes alcanzaron la remisión en 28 días, y 9 alcanzaron una remisión profunda, lo que les permitió proceder a trasplantes de células madre. Esto demuestra el potencial de la terapia para una entrega rápida y escalable.
Desafíos y próximos pasos
Si bien es prometedora, la terapia celular universal no está exenta de riesgos. Los pacientes experimentaron las toxicidades esperadas, incluido el síndrome de liberación de citoquinas, fiebre e infecciones. Dos pacientes con enfermedad residual finalmente recibieron cuidados paliativos y algunos recayeron a pesar del éxito inicial. Estos hallazgos subrayan que este sigue siendo un enfoque intensivo y de alto riesgo.
Los investigadores ahora se centran en mejorar la durabilidad de la terapia, reducir la necesidad de fármacos inmunosupresores e investigar si las células universales pueden curar a los pacientes sin necesidad de un trasplante posterior. La transición de las terapias celulares individualizadas a las universales está en marcha.
La terapia celular universal representa un avance práctico hacia un acceso más amplio a tratamientos contra el cáncer que salvan vidas. La investigación en curso es crucial para perfeccionar la seguridad y la eficacia a largo plazo, pero ahora está a nuestro alcance la posibilidad de una atención más rápida, más barata y más accesible.






























