La mayoría de las personas recuperan al menos el 25 % del peso perdido al año de suspender Zepbound (tirzepatida), según una investigación reciente. Más importante aún, el estudio subraya que suspender el medicamento a menudo revierte las mejoras en la salud metabólica logradas mientras se toma. Este hallazgo refuerza el creciente consenso entre los profesionales médicos de que los medicamentos GLP-1 como Zepbound pueden requerir un uso indefinido, al igual que los tratamientos para enfermedades crónicas.
Hallazgos y metodología del estudio
El análisis, financiado por Eli Lilly (el fabricante de Zepbound), realizó un seguimiento de aproximadamente 300 participantes con obesidad y problemas de salud relacionados. Los participantes, principalmente mujeres con una edad promedio de 47 años, habían tomado tirzepatida durante 36 semanas, experimentando una pérdida de peso sustancial y mejoras en los marcadores cardiometabólicos como la circunferencia de la cintura, la presión arterial y los niveles de colesterol LDL.
Los resultados fueron contundentes: el 82 % de los participantes recuperaron al menos el 25 % del peso perdido al año de suspender el medicamento. Aquellos con una recuperación de peso más significativa también vieron la reversión más dramática de sus mejoras en la salud, incluidos aumentos en el tamaño de la cintura, la presión arterial y cambios adversos en el colesterol y el azúcar en la sangre.
Por qué esto es importante: la naturaleza crónica del tratamiento de la obesidad
Esta investigación destaca una realidad crítica: Los medicamentos GLP-1 no “curan” la obesidad. La controlan. En el momento en que se suspende el fármaco, los procesos fisiológicos tienden a revertirse, provocando una recuperación de peso. Esto no es exclusivo de Zepbound; Se han observado efectos de rebote similares con otros fármacos GLP-1 como semaglutida (Ozempic, Wegovy).
La implicación es que es posible que estos medicamentos deban considerarse como tratamientos crónicos a largo plazo en lugar de soluciones temporales. Los desafíos económicos y logísticos del uso indefinido son sustanciales, pero el estudio sugiere que suspender el medicamento puede ser peor para la salud a largo plazo que continuar tomándolo.
Mantener la pérdida de peso: estilo de vida y alternativas
Los investigadores reconocen la necesidad de realizar más estudios para determinar cómo los factores del estilo de vida (dieta, ejercicio) influyen en la recuperación de peso después de suspender el GLP-1. El análisis actual no realizó un seguimiento exhaustivo de estas medidas.
Sin embargo, el Dr. Spencer Nadolsky, especialista en medicina de la obesidad, sugiere varios enfoques para mitigar la recuperación de peso:
- Precios de fabricante: Las negociaciones directas con los fabricantes podrían permitir mantener dosis más bajas a costos reducidos.
- Alternativas genéricas: Medicamentos más baratos como la fentermina y el topiramato pueden ayudar a cerrar la brecha para quienes no pueden permitirse el uso prolongado de GLP-1.
- Monitoreo continuo: Los chequeos médicos periódicos pueden realizar un seguimiento de la recuperación de peso y ajustar los planes de tratamiento en consecuencia.
“Estos hallazgos consolidan aún más la idea de que los medicamentos GLP-1 deben tomarse indefinidamente, al igual que cualquier otro medicamento para enfermedades crónicas”, dice el Dr. Nadolsky.
En última instancia, el estudio confirma que suspender Zepbound a menudo conduce a una recuperación de peso y a una reversión de los beneficios para la salud. Esto refuerza la idea de que el tratamiento de la obesidad con fármacos GLP-1 puede ser un compromiso a largo plazo, no una solución rápida.






























