Durante años, “IRL” (abreviatura de “en la vida real”) fue un término especializado. Ahora es algo común, lo que refleja un deseo creciente de una conexión genuina en un mundo cada vez más dominado por las pantallas. Un estudio reciente de Eventbrite confirma esta tendencia: la gente no sólo busca eventos; buscan experiencias auténticas que se sientan espontáneas, impredecibles y profundamente arraigadas en sus comunidades.
Los hallazgos de Eventbrite: lo que la gente realmente quiere
El estudio de Eventbrite de 2025, titulado “Reset to Real”, encuestó a más de 4000 personas en EE. UU. y el Reino Unido (de entre 18 y 35 años). Si bien no han sido revisados por pares, los resultados muestran una imagen clara: casi la mitad (49 %) de los encuestados desean que los eventos se sientan menos seleccionados y más reales. El deseo de autenticidad se extiende más allá: 58 % desea eventos que se sientan únicos y 79 % prioriza la espontaneidad.
Otros hallazgos clave incluyen:
- Más de la mitad (58% ) confía en personas, no en algoritmos, para las recomendaciones de eventos.
- Un 89% sustancial cree que los eventos deberían fomentar un sentido de comunidad local.
- 50% son más proclives a asistir a eventos vinculados a una causa, buscando significado más allá del mero entretenimiento.
Estas cifras demuestran un claro rechazo a las experiencias demasiado pulidas y predecibles en favor de algo crudo, genuino e impulsado localmente.
La epidemia de soledad y el aumento de la fatiga digital
Este cambio no está sucediendo en el vacío. Durante décadas, la conexión social se ha ido erosionando silenciosamente. El Reino Unido incluso creó un Ministro de Soledad en 2018, reconociendo la creciente epidemia antes de que la pandemia de COVID-19 la amplificara. La proliferación de las redes sociales y los teléfonos inteligentes desde mediados de la década de 1990 ha hecho que la interacción digital sea algo común, pero no puede replicar el espectro completo de la conexión humana.
Las reuniones en línea carecen de la riqueza de la presencia física: lenguaje corporal, espacio compartido e incluso la naturaleza impredecible de la interacción en tiempo real. La investigación científica lo confirma; Los estudios muestran que el contacto físico y la interacción en persona tienen beneficios tangibles para la salud.
A esto se suma la “fatiga digital”. Pasar horas mirando pantallas afecta el bienestar físico y mental. Los eventos en persona ofrecen un descanso necesario de la constante estimulación digital.
Una reacción contra la realidad curada
El anhelo de experiencias “IRL” es también una reacción contra la naturaleza fuertemente curada de la vida en línea. Las redes sociales suelen presentar versiones idealizadas de la realidad, diseñadas para vender productos, influir en las percepciones o simplemente proyectar una ilusión de perfección. La autenticidad, según muestra el estudio, es un deseo fundamental. La gente está cansada de experiencias escenificadas y anhela una conexión genuina.
Las conexiones reales surgen de la espontaneidad y la casualidad : momentos que no se pueden diseñar mediante un algoritmo. El deseo de desconectarse de la fachada digital y volver a involucrarse con la belleza desordenada e impredecible de la vida real está impulsando esta tendencia.
En conclusión, el cambio hacia experiencias reales no es sólo una moda pasajera. Es una respuesta a una creciente sensación de soledad, fatiga digital y deseo de autenticidad en un mundo saturado de realidades seleccionadas. La gente anhela una conexión genuina y eso significa alejarse de la pantalla y regresar al mundo real.




























