Las cebollas han sido promocionadas como un remedio natural para perder peso, controlar el colesterol y el síndrome de ovario poliquístico (SOP). Pero, ¿qué muestra realmente la investigación? La evidencia tiene matices: algunos estudios sugieren beneficios potenciales, mientras que otros no llegan a resultados concluyentes. Este artículo analiza la comprensión actual de una manera clara y basada en hechos.
Pérdida de peso: una pequeña dosis, impacto limitado
Algunos estudios exploran los efectos del consumo de cebolla sobre la grasa corporal. Un ensayo probó una cantidad minúscula (un octavo de cucharadita (300 mg) de cebolla en polvo al día) en participantes con sobrepeso. Si bien los resultados preliminares indicaron una ligera reducción de la grasa corporal, estas diferencias no fueron estadísticamente significativas en comparación con el grupo de placebo. Es decir, la pérdida de grasa observada podría atribuirse fácilmente al azar. Dosis más grandes (cuatro cucharaditas/9 g) tampoco lograron acelerar la pérdida de grasa en comparación con el placebo, incluso al comparar variedades de cebolla amarilla con blanca.
Conclusión: Si bien algunos datos iniciales parecen prometedores, la evidencia de que las cebollas son una ayuda importante para perder peso sigue siendo débil. Las cantidades analizadas son tan pequeñas que es posible que no tengan un impacto real y los resultados no se han replicado de manera consistente.
El síndrome de ovario poliquístico y el control del azúcar en sangre: ¿un estado prediabético?
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) afecta entre el 5 y el 10 % de las mujeres en edad reproductiva y está relacionado con la resistencia a la insulina. Los estudios sugieren que las cebollas pueden mejorar el control del azúcar en sangre, pero principalmente en personas con diabetes. En un ensayo, el consumo diario de cebolla redujo los niveles de azúcar en sangre en pacientes diabéticos en aproximadamente un 10 %, similar al efecto de las judías verdes (15 %).
Sin embargo, no se observaron los mismos beneficios en personas no diabéticas. Las cebollas no parecen reducir los niveles normales de azúcar en sangre, pero pueden mitigar los picos de azúcar en sangre causados por la ingesta elevada de azúcar.
La pregunta: ¿Podría este efecto trasladarse a las mujeres con síndrome de ovario poliquístico, que tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes? Los estudios actuales no muestran diferencias significativas en el nivel de azúcar en sangre o en los marcadores de inflamación entre los pacientes con SOP que consumen cantidades altas y bajas de cebolla.
Colesterol y salud cardíaca: un efecto modesto
Las mujeres con síndrome de ovario poliquístico tienen un riesgo significativamente mayor de sufrir enfermedades cardíacas. Se ha demostrado que la cebolla morada cruda reduce el colesterol LDL, pero la reducción es modesta (alrededor de 5 mg/dL) y no siempre es estadísticamente significativa. Investigaciones más antiguas de hace 50 años sugieren que las cebollas también pueden reducir los picos de colesterol causados por dietas altas en grasas (como consumir una barra de mantequilla), pero la verdadera conclusión es clara: evite el consumo excesivo de grasas saturadas.
En conclusión: La evidencia sugiere que las cebollas tienen un impacto modesto en los niveles de colesterol, pero es poco probable que sean una solución independiente para la prevención de enfermedades cardíacas.
La investigación actual sobre las cebollas es inconsistente y a menudo se basa en muestras pequeñas o en resultados preliminares. Si bien algunos estudios indican beneficios potenciales para la pérdida de peso, el síndrome de ovario poliquístico y el control del colesterol, los efectos suelen ser marginales o estadísticamente insignificantes. Se necesita una investigación más rigurosa para determinar si las cebollas pueden desempeñar un papel significativo en estas áreas.






























