Las judías verdes son un acompañamiento saludable y conveniente, pero continúa el debate sobre si las opciones frescas o enlatadas son mejores para usted. Los dietistas confirman que, si bien las judías verdes frescas tienen una ligera ventaja nutricional, lo que realmente importa es la constancia en el consumo de judías verdes, independientemente de la forma. Tanto las variedades frescas como las enlatadas ofrecen nutrientes valiosos, y la mejor opción depende de la accesibilidad, el costo y las preferencias personales.
Comparación nutricional: las judías verdes frescas llevan ligeramente la delantera
Las judías verdes frescas generalmente contienen niveles más altos de vitamina C, potasio y fibra en comparación con sus contrapartes enlatadas. También cuentan con un contenido mínimo de sodio, lo que los hace ideales para quienes controlan su consumo de sal. Como explica Michelle Routhenstein, MS, RD, CDCES, CDN, “Las judías verdes frescas tienen una ligera ventaja nutricional debido a su mayor contenido de vitaminas y fibra”.
Sin embargo, la diferencia no es enorme. Ambos tipos proporcionan nutrientes esenciales que respaldan la salud en general. La clave es que cualquier consumo de frijoles es beneficioso : los estudios muestran que incluir frijoles (incluso enlatados) en su dieta puede mejorar la ingesta de nutrientes, la calidad de la dieta y ayudar a controlar el peso.
El impacto del enlatado: pérdida de nutrientes y sodio
El proceso de enlatado puede provocar una pérdida de nutrientes con el tiempo, especialmente si los frijoles no se almacenan adecuadamente. Kimberly R. Dong, DrPH, MS, RD, señala que “las judías verdes frescas se cosechan con su máximo valor nutricional, pero los nutrientes se degradan con el tiempo”.
La preocupación más importante con las judías verdes enlatadas es el sodio añadido. Muchas marcas incluyen sal como conservante, lo que puede resultar problemático para las personas que controlan la presión arterial. Matthew J. Landry, PhD, RDN, FAND, FAHA, enfatiza que “las judías verdes enlatadas a menudo contienen sal agregada, una preocupación para quienes controlan la ingesta de sodio”.
Practicidad: elige lo que realmente comerás
A pesar de las ventajas nutricionales de las judías verdes frescas, la opción más nutritiva es la que consumes constantemente. Si las judías frescas son caras, difíciles de encontrar o se echan a perder rápidamente, las judías verdes enlatadas siguen siendo una alternativa perfectamente viable.
La mejor judía verde es la que disfrutarás con regularidad. No dejes que la perfección sea enemiga de una buena nutrición.
En última instancia, la elección entre judías verdes frescas y enlatadas se reduce a la conveniencia y las preferencias personales. Ambos contribuyen a una dieta saludable; concéntrese en hacer que los frijoles formen parte habitual de sus comidas.





























