Dieta mediterránea para la enfermedad de Crohn: una guía práctica

16

La Asociación Estadounidense de Gastroenterología (AGA) recomienda la dieta mediterránea para muchas personas con enfermedad de Crohn, una afección inflamatoria crónica del tracto digestivo. Si bien no es una cura, este enfoque dietético puede ayudar a reducir los brotes y mejorar la calidad de vida en general.

Por qué la dieta mediterránea es importante para la enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn implica inflamación en el intestino y la dieta mediterránea es rica en compuestos antiinflamatorios que pueden ayudar a controlar los síntomas. Hace hincapié en los alimentos de origen vegetal, las grasas saludables y limita los productos procesados, reflejando los patrones alimentarios relacionados con mejores resultados de salud en las regiones mediterráneas.

Elementos clave de la dieta mediterránea

Esta dieta no es restrictiva; se trata de equilibrio. Esto es lo que incluye:

  • Abundantes alimentos vegetales: Las frutas, verduras, cereales integrales, frijoles, nueces y semillas forman la base.
  • Aceite de oliva como fuente principal de grasa: Reemplazar los aceites refinados por aceite de oliva es un primer paso sencillo.
  • Ingesta moderada de pescado, aves, lácteos y huevos.
  • Carne roja limitada: Consuma carne roja con moderación (una vez por semana o menos).
  • Alimentos mínimamente procesados: Concéntrese en ingredientes integrales y sin procesar.

Cómo funciona: salud intestinal e inflamación

Los beneficios de la dieta provienen de múltiples factores. Los polifenoles en los alimentos vegetales protegen contra la inflamación, mientras que el alto contenido de fibra promueve un microbioma intestinal saludable. Un intestino equilibrado reduce la inflamación y fortalece la barrera intestinal, aliviando los síntomas de Crohn.

Primeros pasos: cambios simples

Incorporar esta dieta no requiere una revisión. Comience con pequeñas sustituciones: cambie al aceite de oliva, aumente la ingesta de frutas y verduras y reduzca los alimentos procesados. El objetivo es crear un patrón de alimentación sostenible a largo plazo que respalde la salud intestinal.

La dieta mediterránea ofrece un enfoque práctico, respaldado por evidencia, para controlar los síntomas de la enfermedad de Crohn mediante la reducción de la inflamación y el apoyo al microbioma intestinal.