Maximizar la ingesta de proteínas: una guía práctica para 100 gramos diarios

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El consumo de aproximadamente 100 gramos de proteína al día es cada vez más reconocido por sus beneficios en la regulación del azúcar en sangre, la salud de los músculos y huesos y el apoyo al sistema inmunológico. Lograr este objetivo no se trata de un seguimiento rígido; se trata de elegir alimentos estratégicos y comprender cómo incorporar proteínas en cada comida. Aquí se explica cómo hacerlo de manera eficiente.

Desayuno: comienzos ricos en proteínas

Un desayuno rico en proteínas marca la pauta del día. Varias opciones facilitan alcanzar una ingesta significativa de proteínas desde el principio.

  • Colágeno en polvo: Agregar una cucharada a su café o té proporciona 15 gramos inmediatos de proteína.
  • Huevos: Dos huevos rinden 12,56 gramos. Combinarlos con otros ingredientes aumenta el total. Considere estas opciones:
  • Quinoa salada con huevos fritos (más de 25 gramos en total)
  • Frittata de requesón y huevo (23,5 gramos por taza de requesón solo)
  • Batidos: Un batido con proteína de guisante en polvo (25 gramos por cucharada de 33 gramos), mantequilla de maní, arándanos congelados, plátano y leche de anacardo puede exceder fácilmente los 30 gramos.
  • Yogur griego: Una taza de yogur griego ofrece 25 gramos de proteína, lo que lo convierte en una base excelente para aderezos como bayas, almendras, semillas de chía y hojuelas de coco.

Almuerzo: Fuentes de proteínas rápidas y eficientes

El almuerzo brinda una oportunidad conveniente para aumentar su ingesta de proteínas. Prioriza las carnes magras, el pescado, los frijoles y las lentejas.

  • Opciones estables en almacenamiento: El atún enlatado y los frijoles secos son opciones prácticas para una preparación rápida. Una sola lata de atún contiene alrededor de 40 gramos de proteína.
  • Platos ricos en proteínas: Combine opciones como bocados de queso parmesano, ensalada de pollo con galletas de harina de almendras, hummus, palitos de verduras, pistachos y huevos duros para obtener una comida completa.
  • Sobras: Reutilizar las sobras de la cena (pollo, frijoles, verduras) en ensaladas o tazones de cereales es una forma eficaz de mantener la consistencia de las proteínas. Tres onzas de pollo proporcionan casi 26 gramos de proteína.

Cena: comidas sencillas centradas en proteínas

Cocinar en casa permite un mayor control sobre las fuentes de proteínas.

  • Opciones de curry: El curry de garbanzos o lentejas (15 a 16 gramos de proteína por taza) servido con quinua o arroz proporciona una base sólida. Agregar una cucharada de yogur griego aumenta aún más las proteínas.
  • Pescado: La platija y la lubina rayada (20 a 28 gramos de proteína por filete) combinan bien con verduras asadas o batatas.

Snacks ricos en proteínas para consumo continuo

Comer refrigerios estratégicamente puede ayudar a mantener niveles constantes de proteínas durante todo el día.

  • Rodajas de manzana con mantequilla de maní y un palito de pavo CHOMPS
  • Batido de proteína de guisantes con frutos rojos congelados y agua de coco
  • Huevo duro, queso parmesano y almendras saladas
  • Requesón y frutos rojos
  • Mezcla de frutos secos con semillas de calabaza, pistachos, cerezas secas y chispas de chocolate amargo.

Lograr 100 gramos sin macros de seguimiento

Alcanzar 100 gramos de proteína al día no requiere un seguimiento meticuloso. Concéntrese en incorporar constantemente alimentos ricos en proteínas en cada comida. La clave es priorizar estas fuentes de forma natural sin complicar demasiado el proceso.

Dar prioridad a las proteínas en cada comida, en lugar de centrarse en cifras precisas, es una forma sostenible de aprovechar los beneficios de una ingesta adecuada.

Al implementar estas estrategias, alcanzar 100 gramos de proteína al día se convierte en una parte menos ardua y más natural de una dieta equilibrada.