La industria de los suplementos, valorada en 50 mil millones de dólares, promueve fuertemente los hongos medicinales, pero ¿respalda la ciencia estas afirmaciones? Si bien los hongos han producido medicamentos que salvan vidas, como la penicilina, la lovastatina y la ciclosporina, y también pueden producir toxinas mortales, sus efectos anticancerígenos aún no se han demostrado en gran medida en humanos.
La promesa del Shiitake y el Reishi
Ciertos hongos, en particular el shiitake, han demostrado propiedades de estimulación inmunológica. Se ha demostrado que el consumo diario de hongos shiitake secos aumenta los linfocitos T gamma-delta y la proliferación de células asesinas naturales (NK), ambas vitales para combatir el cáncer. Sin embargo, estos efectos no se han traducido en beneficios comprobados de supervivencia en pacientes con cáncer.
Los hongos Reishi, ampliamente utilizados en Asia durante siglos, son prometedores como tratamiento complementario. Cinco ensayos controlados aleatorios sugieren que agregar extracto de reishi a la quimioterapia y la radiación mejora las tasas de respuesta tumoral, aunque no reduce los tumores por sí solo. Los pacientes que reciben reishi junto con el tratamiento convencional también informan de una mejor calidad de vida.
El problema de la extrapolación
Muchas empresas explotan los estudios en animales para comercializar productos con hongos, dando a entender falsamente su eficacia en humanos. Por ejemplo, el lentinan, un compuesto de los hongos shiitake, inhibió el crecimiento del sarcoma en una cepa de ratón, pero falló en otras nueve. Esto pone de relieve los peligros de extrapolar a partir de modelos animales.
Lo que muestran los datos
Hasta la fecha, casi 10.000 pacientes con cáncer han sido tratados con extracto de hongo shiitake por vía intravenosa. Los resultados, aunque no concluyentes, sugieren beneficios potenciales que justifican una mayor investigación. Mientras tanto, la comunidad científica se mantiene cautelosa y enfatiza que los hongos no deben considerarse un tratamiento independiente contra el cáncer.
“Los datos no lograron demostrar un efecto significativo sobre la reducción del tumor cuando se usó solo”.
En última instancia, si bien ciertos hongos pueden ofrecer un apoyo inmunológico modesto y mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer que reciben tratamiento convencional, se necesitan ensayos rigurosos en humanos para confirmar su eficacia. Las exageraciones de la industria de los suplementos deben abordarse con escepticismo hasta que surja evidencia sólida.
