La mayoría de las personas que comen pan ocasionalmente encuentran moho en él. La pregunta no es si sucederá, sino qué hacer cuando suceda. La respuesta de los expertos en seguridad alimentaria es clara: no comas pan con moho, aunque cortes la parte visible.
Por qué el moho se propaga más allá de lo que ves
El moho no es sólo un problema superficial. El pan es poroso, lo que significa que las raíces invisibles del moho (micelio) pueden extenderse por todo el pan, incluso si solo se ve una pequeña porción. Esto no es sólo una cuestión de gustos; Algunos mohos producen micotoxinas, compuestos dañinos que pueden causar enfermedades, especialmente en personas vulnerables (mujeres embarazadas, niños, personas con sistemas inmunológicos debilitados).
No hay forma de saber qué mohos son tóxicos sin pruebas de laboratorio, por lo que los expertos recomiendan ser cautelosos. El USDA recomienda desechar cualquier pan que tenga moho visible, independientemente de cuán pequeña sea la mancha.
La ciencia detrás del moho del pan
El moho prospera en el pan porque proporciona todo lo que los hongos necesitan: humedad, nutrientes y calor. Los culpables comunes incluyen especies de Rhizopus nigricans (blanco esponjoso con manchas negras) y Penicillium (racimos de verdosos a negros).
El pan casero, al carecer de conservantes, se echa a perder más rápido. Incluso el pan comercial no es inmune si se almacena incorrectamente. Las condiciones cálidas y húmedas aceleran el crecimiento de moho.
Por qué cortar el molde no funciona
Cortar la parte mohosa no resuelve el problema. Margot Vigeant, profesora de ingeniería química en la Universidad de Bucknell, explica: “Las raíces todavía están ahí”. En el pan de molde, el moho se puede esparcir entre las rebanadas, lo que hace que incluso quitar una sola pieza mohosa sea poco confiable.
Para quesos duros o vegetales firmes, el USDA dice que cortar 1 pulgada alrededor del moho está bien porque el hongo no puede penetrar profundamente. El pan no es así.
Cómo prevenir el crecimiento de moho
El mejor enfoque es la prevención:
- Guardar correctamente el pan: Guárdalo en un lugar fresco y seco (panera o despensa).
- Séllalo bien: Utiliza el embalaje original o un recipiente hermético.
- Congélalo: La congelación detiene el moho en seco. Cortar antes de congelar para facilitar su uso.
El pan comercial dura de 2 a 4 días a temperatura ambiente, de 1 a 2 semanas refrigerado o hasta 3 meses congelado. El pan casero o sin conservantes se echa a perder más rápido.
El moho en el pan no sólo es desagradable; puede ser inseguro. Desechar todo el pan es la única forma de asegurarse de no consumir toxinas dañinas. La prevención mediante un almacenamiento adecuado siempre es mejor que el riesgo.
