Navegando por los cambios emocionales en la enfermedad de Parkinson: una guía para los cuidadores

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La enfermedad de Parkinson no sólo afecta el movimiento; afecta significativamente las emociones y, a menudo, tensa las relaciones entre los pacientes y sus seres queridos. Casi el 72% de los cuidadores informan que el Parkinson afecta su relación con la persona a la que apoyan. Esto no se debe a fallas personales, sino más bien a un síntoma de la enfermedad en sí. A medida que avanza el Parkinson, las personas pueden experimentar labilidad emocional : cambios de humor rápidos y exagerados que no están bajo su control consciente.

Comprender la labilidad emocional

Los cambios emocionales ocurren debido a cambios en la función cerebral. Sin embargo, la frustración también influye, ya que las tareas se vuelven más difíciles y requieren un mayor esfuerzo. Estas fluctuaciones emocionales no son intencionales; son síntomas no motores del Parkinson. Reconocer esto es el primer paso hacia un apoyo eficaz.

Ignorar el costo emocional de los cuidadores conduce al agotamiento y a la ruptura de las relaciones. El alto porcentaje de relaciones afectadas (72%) pone de relieve lo común que es este problema, aunque a menudo se pasa por alto en los planes de tratamiento. Sin reconocimiento y estrategias proactivas, tanto el paciente como el cuidador sufren.

Priorizar la salud mental: para ambas partes

Apoyar a un ser querido con Parkinson requiere reconocer su propio bienestar mental. A continuación le indicamos cómo lograrlo:

  • Programe un tiempo personal: “No se puede servir de un vaso vacío”, como enfatiza el Dr. Mantri de la Fundación Parkinson. Dedica tiempo cada día a actividades que te llenen a ti, ya sea atención plena o socialización.
  • Prioriza tu salud: Adena Leder, DO, enfatiza la importancia de la nutrición, el ejercicio, el sueño, el manejo del estrés y la búsqueda de apoyo emocional.
  • Únase a un grupo de apoyo: Compartir experiencias con otras personas en situaciones similares puede proporcionar validación y consejos prácticos. La Fundación Parkinson y los programas comunitarios locales los ofrecen.
  • Considere la posibilidad de recibir cuidados de relevo: Si es posible, organice cuidados temporales para darse descansos. Esto podría ser asistencia a domicilio o programas diurnos para adultos.
  • Comunicarse con el equipo de atención: Discuta sus inquietudes durante las visitas clínicas. El equipo médico puede ajustar la medicación o derivarlo a trabajo social o terapia.

Estrategias de comunicación para la desescalada

Los cambios emocionales no son ataques personales; son síntomas neurológicos. La comunicación compasiva es clave: escuche activamente, haga una pausa antes de responder y concéntrese en reducir la tensión. Evite reaccionar a la defensiva; en cambio, valide la emoción sin necesariamente estar de acuerdo con el arrebato. Por ejemplo, en lugar de decir “Estás exagerando”, intenta decir “Veo que estás muy molesto en este momento”.

El resultado final

Los cambios emocionales son una parte inevitable de la enfermedad de Parkinson y pueden tensar las relaciones. Al priorizar el autocuidado, utilizar redes de apoyo y fomentar la comunicación abierta con el equipo de atención, tanto los pacientes como los cuidadores pueden afrontar estos desafíos de manera más efectiva. Ignorar el costo emocional conduce al agotamiento, pero las estrategias proactivas pueden sostener tanto el bienestar como la relación misma.