La proctitis es una enfermedad sencilla si sabes a qué prestar atención. Esta es una infección inflamatoria aguda que afecta el ano y el recto. Los síntomas rara vez son leves. Los pacientes suelen referir dolor anorrectal, secreción purulenta o sanguinolenta y estreñimiento persistente. La mucosa rectal está gravemente inflamada.
La causa más común es la inoculación directa con microorganismos patógenos. Esto suele ocurrir durante el sexo anal. Pero esa no es la única razón. Las ETS juegan un papel importante. Lo mismo se aplica a las enfermedades inflamatorias crónicas como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.
“Si la infección se propaga fuera del recto hacia el colon sigmoide, se llama proctitis”.
El diagnóstico no siempre es fácil. Muchas personas padecen múltiples infecciones de transmisión sexual al mismo tiempo. Esto dificulta el diagnóstico y el tratamiento. No se puede tratar un patógeno solo cuando el cuerpo está luchando contra otros tres patógenos al mismo tiempo.
El tratamiento está cubierto. Todo depende de la causa microbiana identificada. El herpes labial también puede causar fiebre y úlceras rectales. Los métodos de tratamiento varían en consecuencia.
La inflamación también puede extenderse. Si se propaga desde el recto al colon sigmoide, la afección se llama proctitis. Los síntomas empeoran. Se produce diarrea. Comienzan los calambres estomacales. La fiebre se vuelve más común.
Es importante saber la diferencia entre proctitis y proctitis. Uno es la localización. El otro es progresista. Ambos requieren atención médica. Ignorar los síntomas rara vez conduce a una solución.